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FOREST SOUL

Forest Soul explora la figura femenina como un cuerpo–refugio, un espacio donde lo humano y lo salvaje coexisten en equilibrio. A través del retrato, la obra propone una relación silenciosa entre la mujer y el animal, entendida no como escena narrativa, sino como un estado de confianza y cuidado ancestral.

La figura femenina encarna un arquetipo de protección y ternura que trasciende la maternidad biológica. Es presencia que acoge lo frágil, lo incomprendido y lo instintivo, estableciendo un vínculo sensible con otras formas de vida que reconocen en ella un ritmo común, una respiración compartida.

El bosque se presenta como una extensión del cuerpo y de la conciencia: un territorio vivo que resguarda, conecta y transforma. En este espacio suspendido, el tiempo se diluye y emerge una dimensión mítica, donde estas mujeres habitan simultáneamente como criaturas, madres y espíritus guardianes.

En Forest Soul, la ternura se plantea como una fuerza primaria y activa, una potencia silenciosa que sostiene la vida y que, a través de los siglos, ha convertido a estas figuras femeninas en presencias liminales, situadas entre lo humano y lo divino, entre la memoria y el mito.

Técnica: Fotografía / medios mixtos

Formato: Impresión fine art

Dimensiones: Adaptables al espacio expositivo

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